En contextos económicamente difíciles, las operadoras móviles centran sus esfuerzos en por lo menos mantener el ARPU. En este escenario, la posibilidad de usar el celular como medio de pago y transacciones bancarias aparece como un negocio tan atractivo, como dudoso.
Para discernir y conocer las posibilidades concretas de esta actividad, FrecuenciaEvents organizó Mobile Commerce Americas II, encuentro destinado a analizar los negocios derivados del uso de este incipiente negocio,
Según comentó durante el primer panel del evento, Fernando Pafumi, Director Pyramid Research, existen dos grandes segmentos de negocios en funcionamiento en la región: los financieros y las transferencias y pagos.
Mientras que la posibilidad de realizar pagos y transferencias pertenece al ámbito del banco - señaló Pafumi- , la otra tendencia puede estar en el del operador.
De acuerdo a latos compartidos por Pafumi, aproximadamente el 38% de las 100 instituciones financieras más importantes de Latinoamérica ofrece actualmente algún tipo de servicio de banca por el celular.
En cuanto a los servicios brindados, el 76% de los casos, incluyen alertas por SMS o consultas, pagos de servicios y traslados de cuentas, entre otros. El 75% de los bancos que brindan este servicio están en Brasil,. México, Argentina, Chile y Venezuela.
Además del representante de la consultora, la primera mesa ocupada por Alberto Davison, Advisor in Latin America Telecomunications, quién ofreció algunas claves a partir de su experiencia pasada en Claro El Salvador.
En este sentido explicó que "los bancos tienen procesos y políticas poco ágiles para poder implementar el concepto con la rapidez que requiere el mercado, además de tener barreras naturales que le impiden negociar ágilmente con los operadores de telefonía celular". Desde el punto de vista de las operadoras "tienen como negocio principal la misma telefonía y esto les impide flexibilizar su posición".
Por eso, el integrador aparece como un actor fundamental, en tanto posee la plataforma adecuada y es lo suficientemente ágil y flexible para entender al resto de la cadena de valor.